Harry Crews aterriza en nuestro país con Todo lo que necesitamos del infierno (Dirty Works), una obra teatral donde el autor sureño juguetea con unos personajes igual de histriónicos como realistas allí en el estado de Florida.

TODO LO QUE NECESITAMOS DEL INFIERNO

«Hay que tener amigos hasta en el infierno», esa es una verdad como un puño y del infierno hay recursos indispensables para nuestra subsistencia. Refrán igual de cierto como la confesión que le hace Duffy Deeter (nuestro principal protagonista) a su hijo Felix al apuntar, este, la facilidad de empinar el codo de su padre:

-Pues sí que bebes tú de eso -dijo Felix.
-Sí, hijo. A veces sí. Pero te voy a decir una cosa. Jamás me fiaría de un hombre capaz de pasar por esto sobrio.
-¿Esto? Esto ¿qué?
-La vida, hijo. Un hombre capaz de pasar sobrio por esta vida o bien es un necio o bien no está prestando suficiente atención.

La falta de atención sobre nuestro entorno más cercano es, quizás, la crítica que emplea Harry Crews en esta novela. Ese ogro llamado rutina nos ciega en muchas ocasiones de las aptitudes de nuestros más allegados. Cuando sucede en el ámbito matrimonial lo más probable es que signifique el divorcio; cuando sucede en la relación paterno-filial puede llegar a distanciar insalvablemente a un padre de un hijo de forma dramática.

Todo lo que necesitamos del infierno transcurre en Gainesville, una localidad costera situada entre Orlando y Jacksonville. Terreno donde Crews se maneja como nadie. La historia que nos cuenta es la de una manojo de perdedores en un entorno donde el fútbol americano (con los Dolphins de Miami como referentes), la cocaína, el alcohol, la violencia medida (si la hay) dejan de tener la importancia que requieren debido al humor absurdo del escritor del condado de Bacon, Georgia. Como es de costumbre, en sus obras tampoco deja pasar por alto la referencia sobre la vida de los lugareños en cuanto a la Segunda Guerra Mundial. De ahí, como no, la ilustración de la portada del libro.

DUFFY & CO.

Duffy es un abogado obsesionado con su cuerpo, con el suyo y con el de su hijo Felix. La extraña amistad que le acaba uniendo al running back de los Dolphins, Tump, centrará la atención del lector. Tanto en ellos como de sus despatarrantes andanzas. Esposas, amantes, madres… Harry no da puntada sin hilo en la elaboración de un relato con un alto ritmo narrativo y unos diálogos para desternillarse. La atmósfera creada desborda realismo sucio por todos sus poros, con una escena final donde no falta ni el tato.

En Todo lo que necesitamos del infierno la prosa de Crews es ágil y picante, con la traducción de Javier Lucini nos deja como resultado una lectura que entra como el agua, o como el whisky. Posiblemente sea de sus obras menos surrealistas como por ejemplo Desnudo en Garden Hills, La maldición gitana o Festín de serpientes.

Paco Atero

Título original: All We Need of Hell (1987)
Título: Todo lo que necesitamos del infierno
Autor: Harry Crews
Traducción: Javier Lucini
Editorial: Dirty Works
Páginas: 184
Fecha de publicación: octubre de 2022

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *